40 ideas de hobbies que pueden ayudarte a cuidar tu salud mental

40 ideas de hobbies que pueden ayudarte a cuidar tu salud mental

Tener un hobby puede parecer algo tan sencillo como leer un libro, dibujar, hacer una receta o salir a dar un paseo. Pero cuando encuentras esa actividad que encaja contigo perfectamente es cuando realmente disfrutas, y puede convertirse en mucho más que una forma de pasar el tiempo.

Los hobbies nos permiten tener pequeños momentos que no están relacionados con el trabajo, las obligaciones del día o las cosas que tenemos pendientes. Son espacios o momentos para hacer algo que nos gusta, aprender, crear, concentrarnos en el presente o simplemente desconectar durante un rato.
Puedes encontrar un hobby en cosas que probablemente ya haces de vez en cuando: escribir en un diario, hacer journaling, leer, cocinar, escuchar música, cuidar tus plantas, hacer fotografías o dibujar en tu iPad.

Lo importante es encontrar algo que realmente te apetezca hacer.

De hecho, probar hobbies diferentes puede ser una forma muy divertida de descubrir nuevas cosas que te gustan. Quizá alguna de estas 40 ideas te recuerde una afición que tenías hace años y habías dejado de lado. O puede que encuentres algo completamente nuevo que quieras probar.

No necesitas hacerlas todas. Solo encontrar alguna que te haga pensar: “esto me apetece probarlo”.

Ideas de hobbies para cuidar tu salud mental

1. Llevar un diario personal

Escribe cómo ha sido tu día, qué te ha gustado, qué te ha preocupado o simplemente cualquier cosa que tengas en la cabeza.

2. Hacer journaling

Puedes crear páginas sobre tus pensamientos, objetivos, emociones, rutinas, planes o cualquier tema que te apetezca explorar.

3. Crear un diario de gratitud

Anota pequeñas cosas que hayan hecho tu día un poquito mejor. No tienen que ser grandes acontecimientos.

4. Escribir relatos cortos

No necesitas escribir una novela. Puedes inventar una historia cada semana o incluso una página al día.

5. Hacer un diario de viajes

Guarda recuerdos, fotografías, entradas, restaurantes que hayas probado y lugares que quieras volver a visitar.

6. Crear un diario de recuerdos

Dedica páginas a momentos especiales, personas, viajes, cumpleaños o pequeños acontecimientos que quieras conservar.

7. Utiliza un diario de lectura

Apunta qué estás leyendo, cuándo lo empezaste, tus personajes favoritos, frases que te hayan gustado o qué te ha parecido al terminar.

8. Hacer retos de lectura

Muy relacionado con el anterior. Por ejemplo, leer un libro de cada mes o probar géneros que normalmente no eliges.

9. Dibujar en el iPad

Con aplicaciones como Procreate puedes probar ilustración, lettering, acuarela digital, bocetos o simplemente hacer garabatos.

10. Hacer lettering digital

11. Colorear mandalas

12. Crear ilustraciones digitales

13. Hacer collages

14. Probar acuarela digital

15. Hacer scrapbooking

16. Hacer origami

17. Aprender caligrafía y mejorar tu letra

18. Crear tarjetas navideñas, para cumpleaños o fechas especiales

19. Hacer manualidades con arcilla

20. Crear pequeñas figuras

21. Aprender cerámica

22. Hacer punto o crochet

23. Probar recetas nuevas

24. Crear un cuaderno de recetas

Puedes escribir tus recetas favoritas, modificar cantidades, apuntar sustituciones y valorar cómo ha salido cada una.

25. Aprender repostería

26. Probar recetas de otros países

27. Crear tus propios menús semanales

28. Hacer fotografías a paisajes que visites

29. Salir a caminar o hacer senderismo

30. Visitar museos y exposiciones

31. Hacer un picnic

32. Cuidar plantas

33. Crear un pequeño huerto

34. Aprender un idioma

35. Hacer cursos online

36. Aprender edición de vídeo

37. Hacer puzzles

38. Montar LEGO o construcciones

39. Escuchar música y crear playlists

40. Aprender a tocar un instrumento

No tienes que encontrar “el hobby perfecto”

Una de las partes más interesantes de tener un hobby es precisamente que no tiene por qué convertirse en algo permanente. Puedes empezar a hacer crochet y descubrir después de tres semanas que no es lo tuyo. Puedes comenzar con acuarela en iPad, utilizarla durante unos meses y disfrutar a ratitos. Puedes empezar un diario y escribir todos los días durante una temporada para después hacerlo solamente los domingos.

A veces tenemos una idea bastante rígida de lo que significa tener un hobby. Parece que, si empezamos algo, tenemos que ser constantes, mejorar, aprender una técnica y terminar convirtiéndonos en personas que saben muchísimo sobre ese tema.

De hecho, quizá una de las mejores formas de empezar sea olvidarte durante un momento de si el hobby es “útil” y preguntarte simplemente:

¿Qué me apetece hacer cuando nadie me está diciendo lo que debería hacer?

Puede ser una pregunta sorprendentemente difícil cuando llevas mucho tiempo funcionando entre trabajo, estudios, tareas de casa, familia, compromisos y obligaciones.

Por eso también puede ser interesante recuperar cosas que disfrutabas cuando eras más pequeña. ¿Te gustaba dibujar? ¿Leer durante horas? ¿Hacer pulseras? ¿Coleccionar cosas? ¿Escribir historias? ¿Hacer fotografías? ¿Decorar tus cuadernos?

Si antes te encantaba escribir, quizá ahora disfrutes haciendo journaling en tu iPad. Si te gustaba dibujar, puedes volver a hacerlo con una aplicación de dibujo digital. Si eras de las que apuntaban absolutamente todo en una libreta, quizá te encante crear un sistema de organización en tu agenda digital.

Puedes tener un diario de lectura en el que apuntes cada libro terminado. Un cuaderno de recetas donde guardes tus platos favoritos. Un diario de viajes con fotografías y recuerdos. Un tracker de hábitos para ver qué actividades estás incorporando a tu rutina. Una página mensual donde apuntes qué cosas nuevas has probado.

Se trata de que puedas mirar hacia atrás y darte cuenta de que, aunque algunos días hayan sido normales, también has ido creando pequeños momentos que son tuyos.

No conviertas tus hobbies en otra obligación

Si empiezas a registrar tus hobbies en una agenda, intenta que la agenda no se convierta en otra fuente de presión.

De hecho, si una actividad que empezó como algo divertido acaba haciéndote sentir culpable porque llevas tres días sin hacerlo, quizá sea el momento de quitarle presión.

Algunas semanas tendrás más tiempo. Otras tendrás menos. Habrá épocas en las que leerás muchísimo y otras en las que no abrirás un libro. Habrá meses en los que dibujarás constantemente y otros en los que tu iPad estará guardado.

Tu hobby no desaparece porque hayas hecho una pausa.

Escoge una que te produzca un poquito de curiosidad. No necesariamente la que parezca más productiva ni la que pienses que “deberías” hacer.